« Primera vivienda (06) | Página principal | AFORISMOS DE COMPRENSION URBANA (3) »

5 Julio 2006

NIETO SOBEJANO: Madinat al Zahra. Visita de obra (01)

| Temas:Arquitectura » -Nieto Sobejano: Visitas de obra /Arquitectura /Córdoba /Imágenes /Visitas de obra /|

Con este artículo comienzan una serie de visitas de obra al Museo y Sede Institucional de Madinat al Zahra (Córdoba), obra del estudio Nieto Sobejano.

A través del seguimiento cercano del proceso constructivo de obra, es mi intención no sólo obtener material fotográfico de crecimiento del edificio, si no también producir estos documentos escritos a partir de mi personal forma de observar, analizar y criticar la arquitectura, profundizando en las estrechas relaciones que tienen proyecto y edificio durante su periodo de construcción.

Me apoyo en la introducción al texto “Conjugar los vacíos” de Juan Miguel Hernández León para encuadrar el tono de mis artículos y método de crítica, el cual “... deriva más de su capacidad de interrogar la obra, que de su valoración o su descalificación”.

----------------------------------------------------------------------

El Museo y Sede Institucional de Madinat al Zahra pretende ser un edificio que resuelva las necesidades de un gran e importante yacimiento arqueológico, dotándole a éste de salas de exposiciones, administración y restauración.

Ya sea desde las conferencias, la relectura de la memoria del proyecto, o la visita a la obra es sencillo darse cuenta de la fuerte unión conceptual entre yacimiento arqueológico, paisaje, proyecto y construcción.

El edificio en su proceso constructivo, tal como si se tratara de otro yacimiento arqueológico, expresa esa condición estratificada y de descubrimiento progresivo que sus autores le dieron al proyecto ganador del concurso. El vacío de tierra que se ha realizado en el terreno ha dejado al aire la zona a trabajar, la cimentación ya ha sido realizada y en la actualidad se ejecutan los últimos muros de hormigón que terminan de conformar el perímetro del edificio, dando forma y acotando todos esos espacios que fueron proyectados en su momento, mientras que algunas losas que conformarán la cubierta también han sido realizadas. De modo que el edificio va siendo “descubierto” en el paisaje.

El recuerdo de todas aquellas palabras claves provenientes del estudio del edificio y que aún retumban en mi cabeza: capas de tierra, texturas, incidencia de la luz, pozos, arqueología, excavación... produce en mi, el análisis de como el encofrado de tablas de madera le confiere toda su personalidad a los muros de hormigón blanco del museo: nudos, yemas, betas e intersticios entre tablas provocan una textura de predominio horizontal en un resplandeciente hormigón blanco sobre el que se producen pequeñas líneas de sombra, fruto de esas imperfecciones añadidas a conciencia, pero en los que ni fluidez, granulometría, vibrado, desencofrado, o tonalidad entre paños, han sido un problema para crear un “todo”. Muy importante es esa terminación, ya que los muros se presentarán casi en su totalidad sin revestimiento alguno, por lo que primero fruto de la investigación y después de una muy buena ejecución, los paños de hormigón tienen una cuidadísima búsqueda y terminación del propósito requerido.

muro01 muro05

Sobre el muro frontal al vestíbulo principal del museo, se representa la planta del verdadero yacimiento, conscientes de la capacidad plástica del material y volviendo a retomar el juego de texturas en el que participa el hormigón, que como si se tratara de una maqueta en negativo deja sus huellas sobre el hormigón.

A pesar de la extrema sencillez de la planimetría de los muros, hay que darse cuenta del tremendo esfuerzo que supone el replanteo, colocación de la armadura y encofrado de muros, apenas existe el detalle arquitectónico. La junta de construcción practicamente ha desaparecido porque un solo material lo resuelve todo, pero no hay cabida para el error, todo debe ser concienzudamente analizado y previsto. Se han tenido en cuenta desde el primer momento: retranqueos de centímetros en los muros para encajar las carpinterías y quedar enrasadas, huecos para enchufes, iluminación, tubos corrugados para la instalación eléctrica, rejillas de ventilación, equipamiento antiincendios y huecos de ventanas; respetando estos últimos una proporción 1:2 -más importante ésta que su verdadera medida- extrapolada a este museo procedente de la misma planta de Madinat al Zahra.

muro02 muro06

aerea01

Gracias a Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano, y en especial por su ayuda en obra a Miguel Ubarrechena, arquitecto colaborador del estudio.

Escrito por Alvaro / 5 Julio 2006 | |

Trackback Pings

TrackBack URL for this entry:
http://www.alvarocarnicero.com/cgi-bin/mt-tb.cgi/269

Comentarios

En mi opinión, este proyecto arquitectónico es de los más interesantes que se están haciendo en Córdoba en la actualidad. Yo no soy arquitecto, sino aficionado a la arquitectura y licenciado en historia del arte, además de profesor de secundaria. Es de agradecer blogs como el tuyo, te adjunto un blog con fotos que comparto con un amigo dedicada a la arquitectura. Te he conocido a través de un enlace de él en el "flickr". Saludos.

Escrito por: Óscar / 9 Julio 2006

Escribe un comentario




Remember Me?

(you may use HTML tags for style)