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27 Octubre 2009

La estética y la técnica en la arquitectura (mi opinión)

| Temas:Arquitectura /|

Queridos lectores, no es mi intención instaurarme como “Mesías de las verdades de la Arquitectura”, ni es mi intención ni quiero, pero con humildad me dispongo a explicarles mi opinión absolutamente personal del manido debate acerca de la oposición entre la estética y la técnica en la arquitectura... reflexión y conclusión obtenidas gracias a una experiencia real, reciente y en el que interviene un ingeniero (de estructuras)... la cosa se pone interesante, ¿verdad?

Trabajar en la rehabilitación de un edificio del siglo XVI ó XVII, da igual, te obliga a respetar ciertos rasgos o detalles arquitectónicos e incluso decorativos, te gusten o no, puesto que en este caso concreto, el edificio está protegido por una serie de normativas municipales. Estas normativas condicionan la forma de construir, tanto, que es radicalmente diferente rehabilitar que construir de nueva planta, y además es bastante corriente que el proyecto sufra casi continuamente cambios en las soluciones previstas.

Y esto es lo que ocurrió: de repente el revestimiento de pladur previsto no se pudo poner, porque simplemente la moldura de piedra empotrada en el muro, bajo el arranque de un arco, hubiera quedado enmarcada y hundida en la nueva superficie del muro; el ingeniero (de estructuras), dice: “La estética se impone a la técnica, al contrario de mi parecer, y a favor seguramente de la opinión del compañero arquitecto. De modo que, no se pone el pladur.

Efectivamente, tengo una opinión”, dije yo en voz alta; pero no me expliqué, puesto que también sabía que no serviría de nada... experiencia aprendida en obra; hay palabras que sobran dependiendo del público, de ello también puede que hablemos otro día.

La estética y técnica no deben imponerse nunca una sobre la otra; desde el punto de vista con el que entiendo la arquitectura, las decisiones que haya que tomar tanto en proyecto como en obra deben ir de forma coordinada. Hasta aquí una primera explicación, simplista, pero efectiva, seguramente contraria a lo que pensaba mi “compañero” el ingeniero, convencido de mi defensa a ultranza de la “estética”.

La estética no es un fin en si mismo, alcanzable mediante pinturas o materiales lujosos, está mucho más cerca de alcanzar con la resolución técnica de cada uno de los problemas constructivos o estructurales que nos vamos encontrando durante el proyecto o la ejecución, todo ello para hallar los espacios con las características deseadas y necesarias en nuestro trabajo.

La estética y la técnica son un dúo que se compaginan desde el replanteo, un trabajo mutuo de limpieza de errores, un encaje sin aristas, un trabajo invisible, y una forma de observación silenciosa y previsora de la dirección y gestión del trabajo de cada uno de los oficios que van pasando por la obra, casi una visión de futuro. En sus espacios, muchos no ven este trabajo silencioso, pero que no lo vean no significa que no existan.

Seguramente por eso, ahora comprendo que las vigas y pilastras falsas, o algunas mochetas de puertas o ventanas, no son más que problemas no resueltos de construcción, algo así como las migajas de la goma o los restos de lápiz, después de corregir en un texto, palabras que no terminan de encajar.

Escrito por Alvaro / 27 Octubre 2009 | |

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Comentarios

Totalmente de acuerdo.

Realmente no deberíamos "tener que hablar" ni de técnica ni de estética...

Recuerdo haber visto hace muchos años en un documento de un familiar sobre el servicio militar, ese que nunca hicimos algunos, que venía a decir:

"Valor: Se le supone"

La técnica y la estética, o mejor dicho, la calidad y el equilibrio de nuestro trabajo en ambas cuestiones, debería poder "suponerse..."

Escrito por: Miguel / 30 Octubre 2009

Estimados amigos,

Creo que ese tipo de comentarios, que por desgracia abundan sobre nosotros, no son más que el resultado de muchos años de cesiones y renuncias profesionales.
Cuando el arquitecto renuncia a ser arquitecto con tal de recibir un encargo, es cuando estos asuntos se gestan. Cuando la distribución viene fijada por el promotor, la calidad constructiva también, la estructuras las realiza un ingeniero y las instalaciones otro... al arquitecto posiblemente siente la necesidad de mostrar su papel, de introducir ornato gratuito que demuestre su sello, su presencia en aquel proyecto, porque nada más lo hará. Hablamos de esos compañeros que además no realiza un proyecto riguroso y no dirige la obra. En ese momento, cualquier decisión del arquitecto resulta gratuita.
Coincido con el colega anterior, el equilibrio técnico-plástico se le supone. No hay diseño sin detalle, no hay estética sin técnica, arquitectura engloba las dos vertientes por definición.
Pero claro, si uno renuncia a ser arquitecto, en el fondo renuncia a la técnica y la estética... aunque haya quien se empeñe en equiparar ornamentos gratuitos con estética.

Escrito por: Nacho / 3 Noviembre 2009

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