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Qué hacemos los arquitectos: Proyectar, no diseñar

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Una explicación breve de una de las muchas cosas que hacemos los arquitectos

Escucho y leo desde hace muchos años un error muy extendido tanto entre los medios de comunicación como en la población en general, y que sin duda afecta de forma fundamental al trabajo y concepto que se tiene desde fuera del trabajo de los arquitectos. Se trata de la muy corriente confusión entre los términos “diseñar” y ”proyectar”.

Parece que vuelvo a las andadas como aquel post de hace ya un tiempo sobre “¿Qué hacemos los arquitectos?”, pero es evidente que algunos temas se retroalimentan a lo largo del tiempo y éste todavía estaba muy abierto.
Los arquitectos no diseñamos, los arquitectos PROYECTAMOS. La cuestión puede parecer simple y casi pedante por mi parte, lo siento, pero es que la diferencia entre ambos términos es bastante más compleja de lo que intuimos en principio, e incluso sus significados son consanguíneos al entendimiento de la profesión de arquitecto. Mientras que el término diseño tiene carácter meramente descriptivo; proyecto, además del anterior, tiene propósito cualitativo y cuantitativo, si les quedan dudas consulten la RAE y comparen (diseño / proyecto).
Entre otros muchos instrumentos que el arquitecto tiene, el PROYECTO DE ARQUITECTURA se basa en la conformación de una idea, de su desarrollo y de la concreción para su correcta ejecución. Es precisamente éste donde reside uno de los poderes o valores que tiene el arquitecto formado en España, que, colaborando o no con otros profesionales, es conocedor de cómo se construye lo que idea, controlando el proceso hasta su finalización. Cualquier otro camino es desvirtuar el sentido de nuestra profesión e incluso, en mi humilde opinión, desmejorar la calidad del objeto arquitectónico, ya sea una vivienda unifamiliar, un rascacielos o una silla.
Seguramente esta idea que ya tenía adoptada desde mi época de estudiante, se ha incrementado gracias a mi actual trabajo, 4 ó 5 horas a pié de obra, me han hecho ver la arquitectura aún más cercana a la realidad. En obra, si no sabes cómo se construye, no existe.
Los blogs o páginas webs de arquitecturas-diseño ya no me interesan como antes, o quizás tal como hacen ellos, sólo por su superficie; pero es ahora más que nunca cuando entiendo aquello de lo “pornográfico” de las revistas de arquitectura, aquellas que consumíamos de estudiantes con cierta ansiedad. Ahora las analizo desde el punto de vista de un descuartizador, intento deducir o adivinar lo que se esconde tras sus materiales: encuentros, esquinas, estructura, instalaciones, materiales impermeabilizantes, aislantes… y con mucho más espíritu crítico que antes, dudo de ellos, tanto de las virtuales, como de algunas arquitecturas de diseño, dudo de los renders de estructuras imposibles, de las incompatibilidades material-función, de las aristas vivas, de sus medidas… arquitecturas sobreexplotadas únicamente en el segmento del diseño, sufridoras de la tendencia de la moda, exageraciones difíciles de soportar siquiera el peso del papel necesario para dibujarlas en una sección constructiva a escala 1:10… sin tener puentes térmicos, como alguna vivienda que he encontrado… eso lo que se ve, y ¿lo que no se puede ver?
Si no sabes cómo se construye, no existe.

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15 comentarios en “Qué hacemos los arquitectos: Proyectar, no diseñar

  1. ArkneX dice:

    Aquí se dicen tres cosas importantes: que la sociedad no tiene claro (y cada vez menos) el papel del arquitecto, que no es lo mismo diseñar que proyectar y que para proyectar hay que tener unas nociones mínimas sobre cómo llevar del papel a la realidad una idea desde el punto de vista constructivo.
    La profesión como colectivo no hace demasiado por aclarar el papel del arquitecto en la sociedad, hay mucho intrusismo profesional y en las escuelas se le da más importancia al diseño superficial que al proyecto constructivo. Es mi opinión de forma resumida.

  2. Felix Arranz dice:

    Exacto.
    Solo añadir que el proyecto es un proceso en si mismo y que si bien ha de concluir como reclamas, no es necesario estrictamente saber “cómo” desde el principio. Una parte importante de la investigación de proyecto consiste, precisamente, en resolver los “cómos”.
    El problema cultural son los procesos interrumpidos en la confianza que “otros” resolverán los “cómos”. Esa es una pedagogía errónea, producto de un profesorado alejado de la obra o, peor, de un reparto discutible de competencias profesionales.

  3. Genial la apertura de las diferencias Álvaro, pero aquí discrepo contigo.
    Yo sufro un problema similar con mis alumnos, a los que constantemente les tengo que hacer ver la diferencia entre diseñar interiores y decorar y créeme que cuando hablo de diseñar y describo sus necesidades y su idiosincrasia, utilizo los mismo términos que tu utilizas para proyectar.
    Para mi el diseño/proyecto implica una necesidad de control que la decoración-diseño no tiene.
    Creo que el problema aquí ha radicado en que el término diseño se ha devaluado y frivolizado muchísimo, cuando realmente no hay ninguna razón para ello.
    Los diseñadores gráficos tienen un nivel de control técnico en su trabajo que ya quisieran muchos arquitectos. Y no te digo ya los diseñadores industriales… lo que daría por ver el estudio de los hermanos Bourellec…
    El problema es no frivolizar, ser profesionales en la rama que elijamos y demostrar que somos responsables, tengamos la LOE como espada de damocles o no…
    Abrazos fuertes,

    • Sims dice:

      “El arquitecto no diseña, proyecta” Louis Kahn

      Yo ya, en principio, creo a ciegas a ese gran maestro de la ARQUITECTURA.

      Otra cosa es que en España predomine el técnico atribuido legalmente, y no el arquitecto competente.

  4. La palabra “diseño” perdió todo su significado el día que se inventó la expresión “es de diseño”.
    Estoy muy de acuerdo con Miguel, como casi siempre. Quizá estamos otra vez en una cuestión semántica en la que las opiniones se separan sólo por matices muy livianos.
    Apoyo también la opinión de que en general, la gente no sabe muy bién cuál es nuestro trabajo, y quizá sería importante empezar por definirlo.

  5. hans brinker dice:

    Como ocurre en los buenos sitios, los comentario aqui siempre aportan y suman en la entrada. Lo digo porque segun he ido leyendo he ido asintiendo con la cabeza a todo lo que se iba escribiendo aqui.
    De acuerdo con Alvaro, en que no es lo mismo, y que se confunde diseño con proyecto cuando proyectar es algo mas completo que el diseñar, porque, como bien aclara Felix, no es necesario, en mi opinión también, tener todas las respuestas desde el principio, y es que como finalmente comenta Miguel, los diseñadores (los buenos al menos, como ocurre con los arquitectos) tampoco es que sean unos tipos que pintan de colores precisamente.
    Me perdonareis el resumen, pero es que… que mas se puede decir? Yo estoy de acuerdo con todos, y aunque eso da una opinión un tanto ambigua, al final todo parece resultar de un “depende” en el que resulta dificil dejar algo claro o mojarse por una opción concreta.
    un saludo.

  6. Es antológica la inocentada que le hicieron a Coque Maya en la tele en la que le decían que “sus cuadros” eran estupendos y que él era un genio… Cuando le pidieron que improvisara una obra, y él todo metido ya en el papel (era consciente ya de la inocentada) dijo:
    “Hummmm… (silencio con los ojos apretados)… NEGRO!!”
    Y cogiendo el spray negro dibujo un enorme muñeco inocente…

  7. Bravo, desde el primero al último, los comentarios son mejores que el mismo post. Deberían ir colocados en sentido contrario.
    Alguno de vosotros lo ha mencionado, sutiles diferencias semánticas, pero me parece que estamos de acuerdo.
    He tenido cuidado con la palabra diseño, la he utilizado tal como viene en la RAE, otra cosa muy diferente son los diseñadores y sus diseños (seguramente ambas denominaciones mal seleccionadas).

  8. Lo primero de todo felicitar a Álvaro por la entrada, y saludar al resto de “comentaristas”.
    Desde luego que estamos completamente de acuerdo con lo que ha ido saliendo por aquí, y a pesar de que en nuestro caso la inclinación hacia la construcción ha sido clara y quizás sea lo que más nos ha hecho ver la arquitectura de una manera diferente, también entendemos que no tiene que por que ser siempre así.
    Al final, hay un montón de jóvenes profesores en las escuelas que no han construido prácticamente nada y aun así, entendemos que pueden hablar de arquitectura de manera estupenda.
    Pero claro, ¿donde estaría el límite? Puede alguien sin experiencia en obra, enseñar historia de la arquitectura, seguro que todos estamos de acuerdo en que si. Pero… si pensamos en la asignatura de construcción, seguramente todos pensaremos que no. Y qué pasa en la asignatura de proyectos, ¿es viable un arquitecto con nula experiencia en obra ser un buen profesor de proyectos?.

  9. JMER73 dice:

    Gran post Alvaro!!.
    Y no existe mejor definicion para la mayoria de publicaciones que consumiamos que “pornografico”. De hecho aun recuerdo que en proyectos usabamos una expresion:
    “Ahora ponlo porno”
    Habla por si misma.

  10. Julen dice:

    Gran post… enhorabuena…
    La verdad es que leyéndolo, pensaba que podríamos haber escrito exáctamente lo mismo, utilizando las mismas palabras. Por supuesto hay matices, como se está viendo en los comentarios… pero la base es que diseñar y proyectar son aspectos bien diferentes, sin que esto suponga para nada ninguna connotación peyorativa hacia el término “diseño”, por supuesto.
    El diseño, muchas veces se convierte en un elemento más del Proyecto Arquitectónico, y otras veces ni siquiera está presente en él por diversos motivos. En ocasiones el diseño valora y potencia ciertos aspectos del proyecto, mejorándolo notablemente, y en otras se convierte en parte de ese maquillaje ridículo que oculta y emborrona la verdadera personalidad de lo que “es bello por si mismo”, mandando al garete las cualidades de la obra.
    El problema es que, como comentas, la gente acaba viendo solamente ese maquillaje sin darse cuenta de lo que hay detrás. Es como si alguien a quien le regalas algo que lleva anhelando toda su vida, te dijese que no le gusta (y que va a devolverlo a la tienda de inmediato) porque el papel de regalo (y el lazo) que has elegido no es de su agrado.
    También estamos muy de acuerdo en lo que dices de que “Los blogs o páginas webs de arquitecturas-diseño ya no me interesan como antes”. El problema es que muchas veces son ESAS arquitecturas diseño las que se catalogan como arquitecturas de CALIDAD, y algunas lo son, pero en la gran mayoría de los casos son meros decorados que se convierten en carne de cañon para revistas con hambre de publicar fotos y de llenar páginas y páginas.
    Pero claro… la tontería arquitectónica de los últimos años ha fomentado que se instaure en muchas mentes (tanto de arquitectos como de no arquitectos) la siguiente reflexión o crítica, digna de la Tesis Doctoral de cualquier reputado intelectual. Es la siguiente: Si la fachada me “mola” el edifcio es magnífico. Si la fachada no me “mola” el edificio es rancio y no va con el estilo cool de las estanterías de mi loft. El bonito y el feo como base de la crítica no suele ser un buen camino para realizar valoraciones.
    Este Síndrome de Fachaditis Aguda, donde no importa NADA más del edificio excepto la tontería del color y el material-de-fachada-raruno-pero-molón-que-van-a-tener-que-cambiar-en-3-años-con-una-derrama-de-la-hostia-porque-tiene-durabilidad-cero… ha conseguido llevar a la cima de la pirámide proyectos sin ningún interés real, convirtiéndolos en referente para clientes y para arquitectos. Este Síndrome, en mi opinión… ha hecho un daño irreparable tanto a la arquitectura seria como al diseño serio.
    Alguien que realmente le apasiona el cine o la música, jamás valorará una película o un grupo por el diseñito de la carátula del DVD.
    Cuesta mucho desintoxicarse de lo que en las escuelas te inyectan como “dogmas inamovibles”. Pero no hay nada como unas cuantas visitas a obra para darse cuenta de que hay millones de factores (muchos de ellos hoy de día invisibles por su falta de cool-ismo) que hacen que una obra y un proyecto de arquitectura, sea de verdad un “trabajo bien hecho”…
    Apostamos por un buen diseño, que sea un aspecto más dentro de la complejidad de un proyecto arquitectónico… y que vaya en una dirección de valorar o mejorar ciertos aspectos de ese proyecto… de esa obra… y que deje de ser ese maquillaje “a la moda” que convierte todo en una pantomima.
    Centrémonos en hacer buena música, y si luego tenemos la suerte de tener pasta para diseñar una carátula cojonuda, pues mejor que mejor…
    Porque las modas pasan… pero las cosas bien hechas duran para siempre.

  11. El apa dice:

    Hola Álvaro, felicidades por el post.
    Ojalá muchos arquitectos “profesionales” pensaran como tu. Pero por desgracia se limitan a sacar proyectos como fotocopias y además te das cuenta cuando revisas varios proyectos del mismo “proyectista”, y llegas a la conclusión que son puras copias.
    Yo como arquitecto técnico sufro mucho el tener que resolver en obra detalles constructivos tales como huecos de ventanas, paso de instalaciones por forjados o tabiques, paso forjado-fachada, etc.. Pues muchos proyectitas no han desarrollado correctamente para mi gusto su trabajo y cuando se lo comentas, encima se molestan.
    En cuanto al diseño vs proyecto, es un tópico que existe y seguirá existiendo, y más ahora con la aparición de programas de televisión estilo “decora tu casa”: Sale un señor cuyo titulo es arquitecto de interiores por lo que la gente comenta: Mira hijo lo que hacen los arquitectos, diseñan¡¡¡ ejejje.
    Es mi opinión desde el punto de vista de un arquitecto técnico.

    • Sims dice:

      Es triste que el constructor no pueda resolver detalles evidentes.
      Llamar proyecto a copia y pega es lisa y llanamente muy inocente.
      El aparejador en la obra ha de velar por la correcta ejecución de los proyectado.
      Denominar a un aparejador Arquitecto Técnico es un error gravísimo y solo propio de un país de tradición nobiliaria y casposa.
      Una cosa es la edificación, otra la arquitectura.
      El arquitecto llega amar tanto el trabajo que le ha costado muchas horas parir, que no aceptará nunca dejar al albor de un tercero aspectos que no le competen. Jamás en nuestras obras hemos dejado a la Dirección de ejecución Material adoptar ninguna medida que se salga del proyecto. Y si así fuere, la solución la da la Dirección de Obra.

  12. JF Campos dice:

    entonces, el Arquitecto que especializa en muebles o rn objetos de decoracion, o otros rubros que no sean proyectos de construccion (como los hay muchos); como les llamarian??

    • Sims dice:

      Les llamaría ebanistas. De paso, y discúlpeseme lo directo, también les diría que si solo se van a dedicar a hacer muebles, confundieron su carrera universitaria.
      El mueble arquitectónico entiendo que tiene verdadero sentido dentro de una obra mayor. El resto es diseño industrial.

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